Actos desleales
Qué impotencia. Qué impotencia dan las noticias. Las nacionales, sobre todo. Estudio periodismo, estar al tanto de lo que ocurre es algo a lo que se supone que estoy obligada, pero hombre, es que es muy deprimente.
Cada semana salen dos o tres nuevos escándalos del Gobierno, de la oposición, del partido de aquí o del responsable de allá. Hemos llegado a un nivel de pitorreo y de poca decencia que sobrepasa lo tolerable, o la vista gorda que los españoles acostumbramos a hacer. Eso también me fastidia. Nos toman por el pito del sereno y aquí parece que a la mayoría se la refanfinfla.
Siempre he sentido un apego especial por España. Desde siempre he querido quedarme a vivir aquí cuando acabe mis estudios. Pero estas cosas hacen que se le quiten a una las ganas. Siento vergüenza al contemplar pasivamente como esa gente, que de modo alguno manejan parte de nuestra vida, nos humilla con sus actos desleales. Me canso de la sociedad en la que me he criado, donde nunca nadie puede hacer nada para evitarlo.